La diatermia es una técnica avanzada de electroterapia que aplica corrientes de alta frecuencia para generar calor en el interior de los tejidos humanos. Con su capacidad de calentar de manera profunda, este método ha ganado popularidad en fisioterapia y podología, especialmente en el ámbito deportivo y de rehabilitación.
Esta técnica se basa en la transferencia de energía endotérmica a través de electrodos capacitivos y resistivos, lo que permite estimular los procesos naturales de reparación del cuerpo, mejorando la recuperación de lesiones y reduciendo el dolor.
El funcionamiento de la diatermia implica el uso de un electrodo activo que puede ser capacitivo o resistivo, y un electrodo pasivo en contacto con la piel del paciente. La corriente alterna de alta frecuencia atraviesa los tejidos entre ambos electrodos, generando efectos térmicos controlados.
Los dispositivos TCARE, por ejemplo, transfieren esta energía para inducir diferentes respuestas tisulares, lo que permite tratar diversas patologías a través de diferentes configuraciones del electrodo, adaptándose a las necesidades específicas del paciente.
La diatermia se puede aplicar en modos capacitivos y resistivos, cada uno con efectos distintos dependiendo del tipo de tejido tratado. La modalidad capacitiva es ideal para tejidos con alto contenido de agua como músculos y tejido adiposo, mientras que la resistiva se orienta a estructuras profundas como huesos y cápsulas articulares.
Los efectos de la diatermia pueden clasificarse en función del nivel de energía aplicado, desde la bioestimulación hasta el aumento de la circulación y el drenaje linfático. La terapia es segura y no invasiva, facilitando la relajación muscular y mejorando la flexibilidad articular.
Además, se ha demostrado su eficacia en la cicatrización de heridas y en la regeneración tisular, lo que es crucial para pacientes con problemas de cicatrización, como los diabéticos.
En fisioterapia, la diatermia es utilizada para tratar una amplia gama de lesiones musculoesqueléticas, desde esguinces hasta tendinopatías crónicas. Su capacidad para acelerar la recuperación y aliviar el dolor la ha convertido en un aliado indispensable en la rehabilitación moderna.
En el campo de la podología, la diatermia mejora la reparación tisular de lesiones cutáneas y subcutáneas, optimizando los tratamientos de las patologías del pie sin causar efectos secundarios adversos.
Elegir el equipo adecuado de diatermia es esencial para maximizar los beneficios terapéuticos. Los dispositivos multifrecuencia como los de la marca Globus permiten ajustar la frecuencia según las necesidades específicas del tratamiento, ofreciendo una mayor versatilidad en la clínica.
Además, la integración de modos capacitivos y resistivos en un solo dispositivo permite al fisioterapeuta tratar una mayor variedad de tejidos y condiciones, optimizando el tiempo de recuperación del paciente.
Para personas sin conocimientos técnicos, es crucial entender que la diatermia ofrece una sensación de calor confortable que promueve la curación sin dolor ni efectos secundarios significativos, haciendo que los tratamientos sean más agradables y efectivos.
Para los usuarios técnicos, se recomienda seleccionar equipos que permitan un ajuste finamente controlado de la frecuencia y la potencia, asegurando el cumplimiento con las normativas de seguridad y la efectividad en el tratamiento de lesiones complejas y profundas. Para más información sobre diatermia y tecnologías innovadoras, puedes consultar nuestro blog sobre avances en fisioterapia.
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